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Un blusero más en esta selva de cemento… llamada Santiago de Chile.


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Fantasmas

Uno de los elementos más interesantes al analizar los procesos políticos y sociales durante los últimos siglos, es la vertiginosa velocidad de los cambios que suceden, y en especial, como algunos elementos que habíamos pensando que ya estaban superados como la xenofobia, discriminación, exclusión, etc, están todavía anclados en el corazón de algunas personas, en especial en aquellas generaciones como los Baby Boomers.

Una de las lecciones que el presente año nos a dejado en relación a lo anterior, es que existe a pesar de todos los esfuerzos en globalización, democracia y crecimiento, un amplio segmento de la ciudadanía que está al margen de los frutos y beneficios de una sociedad en continuo cambio. Hechos como el Brexit en UK, el Plebiscito del Tratado de Paz entre el Gobierno de Colombia con las FARC, las elecciones generales en España, las Municipales en Chile, y la reciente Elección Presidencial en Estados Unidos, tienen como hilo conductor precisamente que los “marginados” y “hastiados” del sistema social, hablaron y pusieron su voz en alto, y con fuerza. Mientras la gran mayoría creíamos que dichos procesos estaban claros, ya que las encuestas marcaban esas tendencias, la realidad fue muy diferente. Una bruma de desesperanza empezó a cundir a millones de personas, al ver que nacionalismos, políticas xenófobas, discriminaciones y racismos, volvían al discurso populista de derecha e izquierda en muchos países, justamente esos “fantasmas” que habíamos dejado atrás luego de un siglo XX lleno de muerte, guerras y dolor, volvían a aparecer en nuestras narices.

Cuando se analizan por ejemplo, el Brexit en UK y las Presidenciales en Estados Unidos, podemos observar elementos comunes que son parte de un diagnóstico mayor.

Figura 1.

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Figura 2.

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Como podemos ver en la Figura 1., la distribución de votantes de Trump, está marcada por tres hechos importantes: Hombres blancos, zonas semi-urbanas y rurales con población de menos de 1 millón de personas, y baja escolaridad. Precisamente, este grupo, que no se ha beneficiado de los TLC y acuerdos económicos en más de 20 años de Estados Unidos con el resto del mundo, levantó la voz ante la exclusión de Washington, haciendo eco de las palabras de Trump en su lema de campaña: “Make America Great Again”, dijeron no más. Grupos como el Tea Party, KKK, Neocon, entre otros, resurgen como oportunidad ante una sociedad estadounidense dividida y fuertemente segmentada, queriendo “devolver” la grandeza perdida de Estados Unidos, con fuertes ideas discriminatorias, segregacionalistas y anti-inmigrantes. Es el triunfo de la emocionalidad ante la impotencia de la marginación.

En la figura 2., podemos ver que precisamente quienes votaron a favor del Brexit, son aquellos segmentos menos favorecidos por décadas de trabajo en la Unión Europea, segmentos etarios más altos y de GSE más pobres, trabajadores, empleados y británicos que se sientes excluidos de un modelo que supuestamente ayuda más a los demás, pero no a ellos.

No es casualidad que en ambos casos, las generaciones más jóvenes, los “Millennials”, se hayan expresado en las calles, con fuertes marchas y manifestaciones ante lo ocurrido, pero donde las mismas cifran evidencian que quienes más votaron no fueron precisamente ellos, sino los de más edad. Es la paradoja de la participación cívica en el mundo globalizado: Globalizar la sociedad, economía, política y consumo, pero no la ciudadanía y valores republicanos.

Como señalé al principio, esto sólo es un síntoma más de un proceso más complejo y profundo en el mundo. El año 2017 nos trae más elecciones claves en países altamente relevantes, como Francia, Alemania, Países Bajos, etc, y lo más próximo en Austria, donde la ultra-derecha está liderando las opciones de la presidencia. Todo ello, configura un escenario tradicional en tiempos de crisis, volatilidades y miedos, resguardarse en discursos y lenguajes que apelen a lo emocional, al carácter propio de los nacionalismos y exacerbando la discriminación ante los demás, producto del mismo miedo. La democracia no ha estado a la altura de los desafíos del siglo XXI, como el cambio climática, oleadas de inmigrantes, crisis económicas, etc, y más aún, una clase política anquilosada y que ha dejado pasar que esos populismos dañen a los países, generando un ambiente sombrío y cargado de miedo.

Ya vivimos algo semejantes en la década de los años 30 en el siglo XX, y sabemos las consecuencias de ello. Debemos aprender de la historia, sus procesos y oportunidades.

¿Estaremos aún a tiempo de cambiar este escenario político-social?, Al menos yo, tengo mis serias dudas al respecto. Espero equivocarme


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Casos Penta, SQM y Dávalos: Las Liturgias de Poder en Chile

El destacado Doctor en Historia, Profesor Jaime Valenzuela Márquez, catedrático de la Pontificia Universidad Católica de Chile,  y que además es oriundo de la ciudad de Curicó, publicó hace algunos años atrás un importante libro llamado “Las Liturgias de Poder: Celebraciones Públicas y Estrategias Persuasivas en Chile Colonial” el cual relata en pocas palabras, las diferentes relaciones que existieron entre los actores del poder local en el Chile de los siglos XVI al XVIII, y que muestran como la manera en la cual se desenvolvieron los sectores de poder en el país, no fueron al azar, sino que respondieron a una dinámica dada y fija: mantener el establishment del poder. En ese sentido, la tradición de poder en el país se ha regido esencialmente por tres actores: Poder de la Iglesia – Poder Militar y Poder Civil-Económico. En el libro mencionado, como he señalado anteriormente, se caracterizan las dinámicas del accionar entre éstos, los guiños que se hacen entre sí, como asimismo el lenguaje usado, verbal y no verbal, para preservar sus regalías e incidencia en los quehaceres de la sociedad civil. Con el advenimiento de la Independencia y la República, éstas dinámicas no variaron, sino que más bien se acentuaron. Desde Portales y su Constitución de 1933, pasando por los Gobiernos Autoritarios, la República Liberal, hasta llegar a Balmaceda, primó la esencia que la oligarquía actuaba de forma armónica, bajo sus leyes y dinámicas, mientras el pueblo y la ciudadanía vivían en la miseria y el abandono social y educativo. Posteriormente vivimos uno de los períodos más desastrosos de la Historia de Chile, el Parlamentarismo, con una serie de gobiernos corruptos, ineptos y de incontables rotativas ministeriales. Todo ello, desembocó en el populismo de Alessandri Palma, el cual instauró una nueva Constitución en 1925, comenzando una etapa de gobiernos populistas estatales, que terminaría con el Golpe Militar y Dictadura del General Augusto Pinochet.

En cada uno de estos períodos, sin embargo, se ha mantenido inalterada esta tríada de poder y de vínculos. Todos viven en zonas cercanas, se cansan entre ellos, generan riquezas entre sí, se dan trabajo mutuamente, etc. No hay cambios desde la colonia española, y cada vez que han existido serios problemas de gobernabilidad y descontento social, ha estado presente la figura de los movimientos sociales ( Leer a Gabriel Salazar, “Movimientos Sociales en Chile”)

Pero la historia siempre a mostrado, que existen puntos de cambio y revoluciones, tal como lo ha señalado Kuhn en sus trabajos de evolución de civilizaciones en el siglo XX. Nos estamos enfrentando en la actualidad a tres situaciones simultáneas que afectan como jamás ha ocurrido, a los centros de poder más profundos del país, y que comenzaron en la década pasada con el poder de la Iglesia, con los casos Karadima, O´Reilly y el Cura Tato, que fueron misiles directos a la élite de poder en Santiago, y que más tarde, vendrían los cuestionamientos al poder político, en manos de la Concertación, Nueva Mayoría, Alianza, y en general, todos los sectores políticos presentes     (Recordar casos MOP-Gate, Inverlink, etc). En pocas palabras, la ciudadanía ya no estaba dispuesta a seguir con este sistema y forma de vida determinada por otros, como padres rectores. Pero faltaba un elemento importante: el poder económico.

Vinieron entonces, los casos de La Polar, Colusión de Farmacias, Colusión de Empresas de Pollos, y cuando creíamos que no había mucho más, se destapó el Caso Penta y todas sus aristas, tráfico de poder, pagos de boletas falsas, flujos de dineros a campañas políticas, etc. En ese momento, sucedía el tercer acto en esta obra: el fraccionamiento entre el poder político y económico. Era lo que faltaba, la guinda de la torta, y venía a confirmar un escenario social y político sumamente complejo.

Se ha mostrado evidencia de como el poder económico a comprado al poder político, tanto oficialista como de oposición, donde el partido más afectado, ha sido la Unión Demócrata Independiente (UDI). Sin embargo, creíamos que nada más podía faltar,  y llegó el Caso Caval y los negocios entre el hijo de la Presidenta Bachelet, Sr. Sebastían Dávalos y su esposa, en una cuestionada operación inmobiliaria donde todo parece indicar un tráfico de influencias entre sectores públicos y privados, incidiendo en el campo del valor de terreno comprado, y posteriormente vendido a privados. Todo esto, ya venía a coronar un escenario de alto cuestionamiento político y de confianzas en Chile.

Las liturgias de poder siguen hoy en día, pero con una pequeña diferencia del pasado, las nuevas tecnologías y redes sociales nos permiten que prácticamente no existan secretos y acciones ocultas. El camino que estamos transitando en Chile tiene esencialmente dos posibilidades: O cambia dramáticamente el actuar de la oligarquía chilena, político-económica, o simplemente surgirán caudillismos y un proceso de inestabilidad política, junto con una etapa de ingobernabilidad que podría desembocar en una agitada etapa social que termine por minar las aspiraciones de desarrollo del país, y más aún, por llevarnos a horas muy oscuras como sociedad.

En ese escenario, no es absurda para nada, la idea de una Asamblea Constituyente.


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Apología a los Movimientos Sociales en Chile. ¿Cómo evitar los errores de antaño?

Chile durante los últimos doscientos años, ha vivido dos momentos cruciales en los cuales el poder constituyente de su pueblo, materializado en su propia soberanía popular, ha sido capaz de alcanzar el punto máximo de cambio y límite del poder oligárquico existente. En estos dos momentos históricos, los ciudadanos, organizados, autogestionados, y por sobre todo, actuando como un solo cuerpo social, puso en jaque a las autoridades y gobiernos existentes. Dichos momentos, fueron entre 1823-1829 y 1918-1925, los cuales sucumbieron por causas diferentes, pero que comparten el hecho de ser puntos culmines de procesos de años, en los cuales la ciudadanía, el pueblo, generó en sí misma, los elementos diversos y propios que representan los movimientos constituyentes.

A partir de esto, veamos de modo general, que ocurrió con estos movimientos, y de que manera nos pueden ilustrar para el momento actual en Chile.

A principios del siglo XIX, las provincias chilenas, en especial Concepción y Coquimbo, habían desarrollado un sistema de autogestión y forma comunitaria entre aldeas, que potenciaba el desarrollo local y regional. Esto se enfrentaba totalmente contra el poder central de Santiago, y el patriciado mercantil. Post independencia de Chile, y bajo la dictadura de O`Higgins, el poder constituyente de regiones, de las aldeas, fue clave para destituir al Director Supremo de su cargo, y generar el proceso de la creación de una República y un Estado Chileno, 100% desde sus ciudadanos, con validez y reconocimiento desde sus bases fundamentales. Sin embargo, esto fue acabado por las fuerzas militares fieles a los mercaderes especulativos de Santiago, y que a pesar de que se contaba con el apoyo del General Freire, no fue suficiente contra el poder económico de los anteriores. Luego, con la llegada de Portales, se barrió con las ideas ciudadanas, y se estableció una República Autoritaria, Conservadora y Católica, y se impuso baja las armas, la Constitución de 1833. Habíamos perdido nuestra primera batalla.

Casi 100 años después, en medio de un caos parlamentario y presidencial, con un enorme problema económico-social, y en una coyuntura marcada por la crisis política más grande en décadas, fue gestándose en las clases populares un descontento y continuo malestar por los diversos gobiernos existentes, más aún, cuando la oligarquia tenía por las nubes la inflación, cargando con enormes tributos a las clases bajas, adormecidas por los patrones y usureros en la pampa nortina, o el campo de la zona central.

Es en esta coyuntura, en donde desde 1900 que el país sufre una serie continua de movimientos y agitaciones sociales, con sitios y tomas en ciudades como Valparaiso, Iquique, Santiago, entre otras. La Cuestión Social y la precaria vida de la ciudadanía, hizo que los pueblos y aldeas, trabajadores y obreros, estudiantes y operarios, se organizaran, bajo el alero de las mancomunidades y gremios, alcanzando incluso, el apoyo de los jóvenes oficiales del Ejército y el famoso “ruido de sables” en Septiembre de 1924. Con la figura de Luis Emilio Recabarren, Chile es capaz de doblegar la fuerza de la oligarquía, pero Arturo Alessandri Palma, traiciona al movimiento, desprecia el trabajo constituyente de la ciudadanía, e impone su propio texto constitucional, la Constitución de 1925, con el surgimiento además, del populismo estatal, con máximos exponentes en las próximas décadas.

Varios elementos fueron claves para que este movimiento cayera en desgracia. Líderes de la FECH y otros grupos estudiantiles que privilegiaron su entrada al Congreso y sus profesiones, la muerte de Recabarren, habilidad de la oligarquía en prometer y entregar a las personas respuestas a sus demandas, desde un sentido paternalista-estatal, no remoción de alta oficialidad del Ejército, y un movimiento en sí, que perdió la fuerza y el carisma de antaño.

Habíamos perdido la segunda oportunidad en nuestra Historia.

Estamos en 2014. Y una nueva oportunidad tenemos en el horizonte. Enmarcado en un sistema económico neoliberal, impuesto por las armas de la Dictadura de Pinochet, con un sistema educativo fracasado, que nos tiene como uno de los países más desiguales del mundo, con hipersegregación escolar, un sistema de pensiones que ha fracasado, un sistema de salud en las ruinas, y con niveles de polarización social y de ingresos, que han generado en las masas sociales, en la ciudadanía, un caldo de cultivo que no pudo ser eliminado por la dictadura. Ha madurado un sentimiento, una emoción comunitaria-social, la cual nos lleva de vuelta a un punto de inflexión probable. Ya en 2006 con la “Revolución Pinguina”, dió síntomas de que algo pasaba, y en 2011-2012, los movimientos sociales y estudiantiles, bajo el alero de la Educación de Calidad, sin lucro y para todos, generó en muchos, el recuerdo de los episodios sucedidos anteriormente y se volcaron a estudiarlo con detenimiento. Sin duda, estamos en presencia de un cambio social importante, los movimientos sociales, con su energía propia e inclusiva, comunitaria y diversa, refrescan y politizan el espacio público, lo cual le hace muy bien a Chile, pero que sin duda, se debe tener cuidado en no caer en errores del pasado. No podemos permitir que los partidos políticos se apropien de este nuevo espacio de cambio, como tampoco los intereses personales o caudillismos primen entre los movimientos emergentes. Hay que aprender de la historia reciente, de nuestros procesos sociales en el tiempo, y no olvidarnos, que no podemos confiar en quienes históricamente nos han traicionado siempre.

Tener una nueva Constitución, es un paso esencial para un nuevo Chile, y eso implica, no venderse a la oligarquía, ni recibir embajadas, ni agregadurías culturales ni de otra índole, ser claros y directos en que el poder entregado por la ciudadanía es temporal y pasajero, y responde a un mandato revocable. Tanto la Concertación como la Alianza traicionaron a Chile en 30 años, ellos no representan el cambio, de la misma forma, que no lo era Alessandri Palma.

Chile necesita terminar con 200 años de imposiciones, tutelajes, y un matonaje de la oligarquía existente. Antes fueron los terratenientes, hoy lo son los empresarios del sector financiero-especulativo.

Solamente, entendiendo la historia y sus procesos, podemos cambiar el país, y hacer de nuestro pueblo, una comunidad inclusiva e integradora.

 


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El País Amateur

Hace un par de días, tuve la oportunidad de recorrer con tranquilidad algunas ciudades de la zona central de Chile, ya que tengo por anhelo, conocer y recorrer algunas escuelas y colegios municipales. En ese andar, en ese caminar, fui contemplando los sabores que identifican a nuestro país, a su idiosincrasia, su gente, su forma de ser, expresarse, vivir, y en último caso, de ser sociedad.

Y por más que mirase de otras formas, uno va contemplando algunas características tan nuestras, tan criollas, que se desvanecen en los niveles socio económicos, en los indicadores cuantitativos, en los datos del Banco Mundial, el FMI y Hacienda. Más allá de ese Chile que quieren vendernos, de los 20 mil dólares per cápita, de cifras de crecimiento del 6%, de la reducción de la pobreza, etc, está ese Chile real, ese país que donde tu mires, sientes, percibes y observas, su alma esencial: el amateurismo.

Hablamos todo el día de ser desarrollados, de ser como los europeos o americanos, de alcanzar por fin el anhelado “status” de primer mundo. Por que en realidad eso buscamos, “status”, una forma peculiar de lo que somos como nación, determinada por su clasismo y xenofobia, que no tiene asco en ocultar la verdad y esconderla por debajo de la alfombra de la realidad. No tenemos ningún resquemor, al ser unos de los países más desiguales del mundo, no nos cambia el semblante, que el 75% de nuestros niños hayan sido maltratados física o psicológicamente, y que el 25% se encuentre bajo la línea de la pobreza. Somos personas amateur, donde sea que vivamos.

Nos hicieron creer un sistema impuesto por las armas. Consideramos “normal” que la gente se endeude hasta para vivir, que gaste lo que no tiene, y que ni siquiera tenga para ser dignos. Nos conformamos con el clásico discurso ” nadie lo mandó a endeudarse”, tan simplón de países individualistas y despolitizados. Nos nos mueve ni un músculo, que las personas hagan colectas, rifas y completadas para comprar un médicamento de su enfermedad, no nos afecta que miles de familias vivan en la calle, se mueran de frío en invierno, pero si que reclamamos cuando falla el sistema informático y la web, de las ofertas de LAN u otras compañias.

Nuestra alma como sociedad, como país, está corrupta hasta la médula. Creemos que todo se puede comprar, el amor, el cariño, el afecto. Creemos que mientras más regalemos a las personas, más nos van a querer. Nos endeudamos a 12 meses para Navidad, San Valentín, Día de la Madre, del Padre, del Niño, etc. No lo cuestionamos, lo aceptamos como robots, prostituidos como seres de consumo, y no seres humanos, de afecto y amor.

En 15-20 minutos, en las principales ciudades de Chile, puedes pasar de los sectores más ricos de la sociedad, a la pobreza más dura; conviviendo simultáneamente, en un desamparo tremendo. Jóvenes de los grupos socio económicos más altos, criados por sus nanas y en la más profunda soledad, con índices de ausencia parental muy altos, donde todo se oculta y tapa, embarazos adolescentes, infifelidades, quiebres matrimoniales, etc. Somos de papel, en la cultura de la imágen y lo visual, pero sin profundidad. Al otro lado, los más pobres, sin mayores oportunidades, sin acceso a salud, educación y trabajos dignos, con personas que se deben levantar a las 5 am para alcanzar un número en un consultorio público, para ver si el médico que llegue, tipín 11 am, se atreva a dar una consulta de 5 minutos. ¿Qué clase de país tenemos, que una persona deba mendigar por algo tan básico, como es su salud?.

La mayoría de los chilenos, algo así como el 75% de la fuerza activa trabajadora, gana cerca de 367 mil pesos. En el país de mentira, de la apariencia y la farsa, lo importante es tener DirecTV, LCD, Iphone 5, etc. No importa nada más, tengo que tener más que el otro, ser más que el vecino. Muchos cambian el auto todos los años, y con suerte, tienen para la bencina. Se endeudan a 30 años para comprar una casa, que al final, nunca es realmente de ellos, es una ilusión, una mentira completa. Pero seguimos creyendo, que somos el ejemplo de Latinoamérica, la envidia de todos.

Y en ese pensar y reflexionar, me detuvo la historia de un niño con su padre. En una esquina, en el auto, el niño de 7 años, le dice al padre, mirando a un vagabundo en la calle “¿Por qué papá, el no tiene auto, si nosotros tenemos dos, y no necesitamos tener 2 autos?”. La esperanza, está en nuestros niños. En esos mismos que en cada rincón del país son violentados, maltratados y en algunos casos, hasta abusados sexualmente. Lo poco que nos queda, son nuestros niños y niñas, y que hacemos? Nada, no los cuidamos en lo absoluto. Los hacemos ” competir” con el otro, cuando ellos solo quieren “compartir” y “jugar”.

No sé como podremos romper este círculo. La verdad, quiero creer que podemos cambiarlo. A veces, simplemente nos falta entender que sin los demás, no somos nada. Necesitamos lo más importante para ser un país del primer mundo: Humildad. Pero claro, al ser amateur, solo es una palabra más en el diccionario.

Mientras sigamos en este camino, serán solo algunos que podrán disfrutar de ese “desarrollo”, pero todos, sin excepción, compartirán la pobreza extrema de valores y principios, y seguiremos siendo, seres de consumo, de papel, de soledad.


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Ucrania: El último botín de Occidente y Rusia

Durante los últimos meses, hemos presenciado el conflicto y posterior fragmentación de Ucrania, una lucha interna de poder, con génesis en la problemática de ser o no parte de la Unión Europea, mediante su pronta entrada a este grupo comunitario, y que por otro lado, existe también un guiño al sector prorruso, con miras de tener un mayor acercamiento a Moscú.

Sin embargo, el tema de Ucrania presenta una profundidad y complejidad de mayor espesor que la expuesta en las últimas semanas. Hay que conocer la historia, los procesos sociales ocurridos y más aun, el tema étnico que involucra una disputa de siglos entre diferentes bandos. Tierra de disputa, conflictos, guerras y secesiones, esa es la Ucrania que tenemos, y que nuevamente, está en el ojo del huracán, pero como fue en la segunda mitad del siglo XX, un chivo expiatorio para un conflicto y temas de interés de una Rusia de Putín, que busca reestablecer la otrora gloria que tuvo la “Madre Rusia” siglos atrás, y por otra parte, Occidente, Estados Unidos y la Unión Europea, de limitar y encasillar a Rusia en sus fronteras, consolidar a la OTAN y el Escudo Antimisiles, y las prerrogativas de consolidación de ideas democráticas liberales, señaladas por décadas atrás.

Hay que distinguir algunos elementos muy esenciales para analizar y explicar lo que está sucediendo. Pasemos a revisarlos en breve:

a) La ofensiva de Putin: Wladimir Putin tiene un gallito personal con Occidente, el quiero y desea sin duda, mostrarle al mundo que Rusia no es, ni será, el pariente pobre de las grandes potencias, acaecido esto post 1991, con el desmembramiento de la URSS y la caída de la orbe soviética. Necesita probar a su pueblo, que quizás cae en lo nacionalista y chovinista, que la grandeza la “Madre Rusia” no ha muerto y está de regreso.

b) El silencio y amarre de la UE: En este sentido, la Unión Europea tiene varios problemas que evidencian su relegada posición en el conflicto. Por un lado, el complicado aspecto energético, la dependencia de hidrocarburos y el gas natural. Si Rusia termina con exportar dichos insumos ( cosa que no hará), implicaría un golpe enorme y contundente a las principales economías europeas, en especial, la Europa del Norte. Por otro lado, la diplomacia europea a cometido errores de anticipación y coordinación entre ellos, el liderazgo de Angela Merkel es incuestionable y su rol ha sido claramente un impulso a establecer límites y delimitaciones del quehacer diplomático internacional. Ojo con este punto, a muchos también les complica este aspecto. Los fantasmas del pasado.

c) La última oportunidad de Estados Unidos: Obama a delegado gran parte del problema a su Secretario de Estado, John Kerry, quien a manejado con cierto pragmatismo el asunto. Como siempre, la primera potencia mundial, trata de usar tu poderío militar para causar desequilibrios y ajustes en el quehacer internacional, pero que esta vez no ha sido nada de fácil. Obama sabe que esta oportunidad que tiene, representa una chance para desviar muchos problemas internos y poder reposicionar a Estados Unidos, en un contexto mundial, amparado claramente, al derecho internacional (?) y sus alianzas con la Unión Europea. Es una disputa en donde se muestran las garras viejas naciones que tratan de rememorar un pasado de hegemonía y poder, a costa claramente, de una Ucrania desmembrada y ad portas de una cruel guerra civil.

Habrá que estar atento a las próximas semanas, elecciones anticipadas en Mayo, y a los juegos de poder entre las facciones existentes, la intromisión de Rusia ( militar y política), la presión económica de Occidente y las diversas señales de un conflicto que está muy lejos de acabarse.

Como dice un viejo adagio hindú: “Cuando pelean dos elefantes, los únicos damnificados son las hormigas”.


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La Cuestión Social en el Chile del Siglo XXI: Los cambios sociales y educacionales en 2014.

Hemos terminado un 2013 dificil y complicado para Chile. Por donde se le mire, el sistema politico y de gobierno hace agua, en temas tan diversos como salud, vivienda, educación, ingresos, entre otras, muestran y evidencian un país que esta lentamente protagonizando un cambio más profundo e innegable, tal como lo indican autores como Salazar y Mayol, en sus trabajos teóricos en la materia.

En esta línea, se aproxima vertiginosamente el cambio de gobierno este 11 de Marzo, en donde en un segundo período, Michelle Bachelet tendrá el enorme desafío de desarrollar la más grande revolución social en Chile, o simplemente perecer en el olvido y la tragedia. Todo parece indicar que esto último será su destino, y ante ello, algunas evidencias al respecto. Primero, históricamente en el país, jamás la clase política ha dejado que el pueblo y la sociedad colectiva alcancen siquiera el grado mínimo de desarrollo en estos 200 años; Segundo, por que la Concertación de Partidos por la Democracia ( actual Nueva Mayoría) no tiene la moral ni la fuerza para liderar los cambios necesarios, ya que ellos mismos, dentro de los cuales estaba Michelle Bachelet, vendieron su alma a los empresarios y a la economía de mercado; Tercero, por que la experiencia histórica en el país ( nuevamente, me baso en ese aspecto) evidencia que los segundos períodos han sido nefastos para los presidentes, más aún, todos comparten ese aire de monarquía, esa aspiración mesiánica de reivindicar a las personas, los indefensos y más desposeídos.

Todo lo anterior, configura un escenario, a priori, dificil de vislumbrar. Pero hay aún más que analizar. Tenemos una Nueva Mayoría que existe solo por Michelle Bachelet y el regreso al poder, es decir, es una cáscara de rupturas más profundas y distantes. No tiene nada que hacer la DC con el PC, ni mucho menos los Radicales son los Socialistas y el PPD. Por tanto, en un escenario donde dichos partidos estan totalmente desprestigiados, un Congreso que no tienen respaldo ciudadano, y mucho menos la Presidencia, se alza Bachelet como el único camino de salvación social y política, y eso, es precisamente el principal error y falla del mundo politico de 2014.

Ya lo dijo Maquiavelo, el poder seduce, encanta y hace que hagamos cosas impensadas. El PC se vendió al poder, los ex-dirigentes estudiantiles se vendieron al poder, los partidos politicos se vendieron, etc,etc. Y en un país, donde la derecha esta derrotada en todos sus flancos, se alza esta visión de sobreexpectativas instalada. Chile no es el país de antaño. Se exigen cosas y cambios que la clase política de Chile no está dispuesta a dar, ni en sus sueños. ¿Ustedes creen que los Andrade, Girardi, Walker, Bachelet, etc, entregarán a una Asamblea Constituyentes, el poder de una Nueva Constitución? Jamás lo harán, defenderán el statuo quo hasta donde más puedan, harán que el gatopardismo prime en la sociedad, y harán de todo para ello. El problema de ese camino, es muy simple: los Movimientos Sociales, Estudiantiles y Universitarios, no dejarán ni transarán los cambios al nuevo Gobierno. No quiere decir que sean sean intransigentes con sus demandas, simplemente que la sociedad no cree en quienes dejan La Moneda, ni menos en quienes vuelven a ella. Hubo más de un 60% de abstención en la pasada segunda vuelta electoral, evidencia categórica de ello.

En materia educacional, tenemos un año trágico que dejamos atrás: Clasificación de Colegios, Resultados de Pruebas Inicia, SIMCE, TIMSS y PSU. Un año redondo en segregación escolar y desigualdades de origen, con algunas cosas buenas por delante, como la regulación en jardines infantiles, aumento de exigencias en preescolar, Ranking de Notas en las Universidades, entre otras. Claramente insuficientes para un país que demanda calidad educativa, y justicia social de una vez.

Se viene un interesante año 2014 en todo aspecto, la cuestión social del siglo XXI está más que instalada, y el mayor problema no es la gente, sino la ingobernalidad existente, la falta de credibilidad en la representatividad, en la nula valoración en el Congreso y Partidos Politicos. Todo ello, configura un escenario donde las únicas opciones existentes, son observar como los movimientos sociales son realmente capaces de doblegar a la clase politica existente, y sentar las bases del mayor cambio social que el país haya tenido, siempre y cuando, Luksic y compañía, lo permitan.


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27 de Febrero de 2010: El año que perdimos la inocencia

Han pasado 3 años desde aquel fatídico día 27 de Febrero de 2010 a las 03.34 am hora local, en el cual un Terremoto de M 8,8 asoló a las costas de Chile con epicentro en Cobquecura ( VIII Región) (http://neic.usgs.gov/neis/eq_depot/2010/eq_100227_tfan/neic_tfan_esp.html ), afectando desde Valparaiso a la Araucanía, en una extensión de mas de 500 km, causando más de 500.000 casas destruídas, dejando a más de 2 millones de damnificados, y generando daños por más de 30 mil millones de dólares. Este evento, se percibió en Bolivia, Argentina, Brasil e incluso Uruguay. Afectó a más del 80% de la población de Chile. Daño industrias, edificios, casas, y construcciones. Cambió al país como jamás se había pensado.

Esa madrugada, me encontraba en Santiago, y estaba terminando mis vacaciones, hablando con una amiga, y esperando las horas para viajar a Curicó ( VII Region del Maule) a celebrar el cumpleaños de mi sobrino menor. Sin embargo, todo cambió esa madrugada.

En las siguientes lineas, quiero narrar el primer día vivido por mi en esa tragedia, en la cual sentí como jamas en vi existencia, que mis amigos y familias, los había perdido para siempre.

Ese 27 de Febrero estaba en Santiago, no viaje ese día viernes a Curico al cumpleaños de mi sobrino menor, y lo postergue para el sábado en la mañana. En la madrugada, estuve hablando con una amiga, Karla, y me aprestaba a dormir luego de grabarla un show en televisión. Había mucho calor, la luna llena acompañaba la noche estrellada.

Son las 03.34 am, un fuerte movimiento se percibe en todas direcciones, mi dormitorio parece una licuadora. Segundo después  el evento mayor e intenso. Todo se cae y apenas puedo sostenerme en la cama. Siento que el mundo se acaba y que todo llega a su fin.

Pasa lentamente el sismo, y abro el computador para conectarme a USGS. Se actualiza mientras aun tengo internet y electricidad. Veo la información, y se menciona preeliminarmente un fuerte Terremoto de M 8.8 con epicentro en las cercanías de Concepción, y con alerta de tsunami. Se corta la corriente e internet. Se viene lo peor para todos.

Una fuerte polvareda cubre a Santiago, se sienten gritos y llantos. Salgo a la calle para ver a los vecinos, y muchos impactados por lo que ocurrió, queriendo saber de otros, de sus familiares. Hablar por celular o teléfono era inútil. No había comunicación ni nada. Solo la radio operaba con baterías, y mediante ese medio, me entero minutos después que Chile había vivido un Terremoto desde Valparaiso hasta Temuco ( mas de 700 km).

La primera persona que me pude contactar, fue Karla. Son las 04.30 am, ha pasado una hora del terremoto. Empieza lentamente a llegar información en Radio Cooperativa y Bio Bio. Y surge un miedo horrible en ese momento. Informan que los primeros reportes indican que Curico y Talca estaban destruidas por el evento. Mi vida se detuvo y sentí lo peor. Mi familia y amigos, los había perdido para siempre. Una sensación extraña, de dolor y rabia, me cubría completamente. Quería a como diera lugar, irme a Curicó a saber de mi gente.

Son cerca de las cinco de la madrugada, y el primer Tsunami impacta las costas chilenas. USGS lo había informado en su primer boletín ( que ví en mi computador) pero que se desestimó por parte de las autoridades locales. La tragedia pasa a tener características apocalípticas para millones. Los primeros rayos de sol empiezan lentamente a surgir desde la cordillera. Las calles de Santiago aun con mucho polvo en suspensión y más información se establece de las zonas afectadas. Empiezo a ver como poder viajar a Curicó. De alguna manera tengo que saber de mi familia y mis amigos. cerca de las 7 am, la electricidad llega a casa, internet vuelve, y me conecto a las redes sociales para saber el estado del país. La tragedia es inmensa, y algunos amigos a la distancia empiezan a escribir desde otros países. Via Twitter contacto a algunos amigos, y otros que surgen en ese momento, y que hoy, 3 años después, seguimos siéndolo.

La información es horrenda, 3 Tsunamis devastaron las costas de la VII y VIII Regiones, más de 500 personas murieron esa madrugada. Surgen las primeras cadenas de ayuda entre los miles de chilenos. Es media mañana, y yo despierto toda la noche, preocupado y ansioso, buscando mas y mas información. Me contacto minutos después con otra amiga, Elsa, para que en Curicó vaya donde mi madre a ver como estaba y si había tenido daños en su casa. Hablo por teléfono con amigos acá en Santiago, al menos la red fija opera de buena manera. Se acerca el mediodía, y ya la televisión muestra la tragedia en su máximo esplendor, con la luz del día  se dimensiona el Terremoto. Edificios destruidos, ciudades costeras barridas, mucho dolor en las personas.

Cerca de las 2 de la tarde, hablo con otra amiga en Curicó, y puedo minutos más tarde, hablar con mis tías y enterarme que todos están bien y sin daños. Hablo ademas con mi madre y padre, y una satisfacción cubre mi vida, una alegría inmensa de saber que estaban bien, sanos y salvos. Es hora de viajar a Curico. Para ello, me contacto con algunos amigos y amigas, y empezamos a ver como lo hacemos horas más tarde.

Los días posteriores fueron duros, difíciles, y por sobre todo, tristes. Recorrí con amigos la Región del Maule. Estuve en la costa y sentí la tragedia en su máxima expresión. Ayudamos en todo lo que pudimos. Hubo muchas réplicas, pero jamás decayó la esperanza y la fuerza. Se destruyeron sueños, pero jamás la fuerza de una nación. Perdimos cosas materiales, pero nunca el orgullo de salir adelante, y reconstruir el alma y corazón, de millones de chilenos.

Gracias, a todos lo que ayudaron y colaboraron en ésta, la peor tragedia moderna que ha vivido Chile.