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Un blusero más en esta selva de cemento… llamada Santiago de Chile.

El día después…

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A una semana de las “Elecciones Presidenciales 2017” en Chile, ha pasado un tiempo razonable para discutir algunas ideas importantes al respecto, y que pude compartir en parte en el análisis que realicé en Radio Condell, durante la tarde del 19 de Noviembre pasado. Sobre ello, es bueno decir que hay algunos nudos altamente relevantes y que ameritan un par de lecturas adecuadas y pertinentes, las cuales pueden darnos algunas luces sobre lo que realmente podría estar sucediendo en materia política en el país.

a) El gran ganador: La Abstención

Tal como ocurrió en la “Elección Presidencial de 2013”, en donde votó en primera vuelta alrededor del 49% del padrón electoral, según datos del Servicio Electoral de Chile (SERVEL), nos enfrentamos a una bajísima participación de la ciudadanía en este proceso electoral, la cual según los mismos datos de SERVEL, correspondió al 46,7% del padrón electoral, es decir, votaron algo así como 7 millones de votantes de un total de 14.3 millones de personas habilitadas para ello. Esto es algo que poco o nada se ha comentado en estos días, y que sin duda es un problema de enorme relevancia para la estabilidad política y gobernabilidad del país. No existe democracia sin participación, y en donde más de la mitad de las personas no sea parte de este proceso, resta enorme validez al procesos republicano. La pregunta entonces, es ¿Qué está sucediendo con la abstención?. Bueno, algunas hipótesis pueden ser la desconfianza al mundo político, la despolitización, la segregación educacional, entre otras, sin embargo, lo que sí tenemos claro, es que las campañas a través de redes sociales, por parte del gobierno y organismos internacionales como PNUD, no tuvieron el menor efecto en el electorado.

Comparativo 2013 - 2017

Figura 1. Participación Electoral por Regiones. Años 2013-2017

Participación Electoral por Regiones. 2017

Figura 2. Participación Electoral por Regiones. Años 2017

b) Ley de Cuotas: Más mujeres en el Congreso

A pesar de que much@s analistas pensaban que no habrían mayores cambios en esta materia, sucedió lo contrario. Más mujeres llegan al congreso, de la mano del nuevo sistema electoral (Método D´Hondt), y que permitió que a través de la incorporación de un piso del 40% de candidatas mujeres (Ley de Cuotas), tener una representación en el parlamento que pasó del 15,8% al 23% (http://www.elmostrador.cl/braga/2017/11/20/ley-de-cuotas-mujeres-logran-historico-aumento-en-representacion-parlamentaria/). Muy buena noticia para el género y la política.

Ley de cuotas senado

Figura 3. Variación de Mujeres en Cámara Alta. 1989-2017

Ley de Cuotas Camara de Diputados

Figura 3. Variación de Mujeres en Cámara Baja. 1989-2017

c) Nuevas Fuerzas Políticas: El Éxito del Frente Amplio

Sin lugar a dudas, la candidatura ganadora contra todo pronóstico (a pesar de no haber pasado al balotage), fue la de Beatriz Sánchez. Sustentada en las grandes ciudades, con alta educación y sectores medios-altos y altos (el 70 % de la votación se encuentra en Valparaíso, Santiago y Concepción), generó tal simpatía y adherentes, que logró el 20,27% de los votos (1.336.824 personas) de acuerdo a SERVEL. Con ello, también se rompió el escenario tradicional entre la derecha (Chile Vamos) y la izquierda (Nueva Mayoría), permeando el Parlamento con nuevos aires y fuerzas políticas.

Servel Congreso

Figura 5. Composición del Parlamento antes y después de las Elecciones 2017.

d) El gran perdedor: Sebastián Piñera

Todo estaba preparado para un triunfazo la noche de ese domingo, incluso había cotillón preparado, pero todo quedó guardado y con fríos comentarios tras pasillo. Sebastián Piñera logró solo el 36,6% de las votaciones, muy por debajo de las expectativas que lo situaban entorno al 45%-47% de los sufragios. ¿Qué sucedió?, bueno, esencialmente por que las encuestas en Chile consideraban las ciudades con mayores ingresos y población, pero despreciando a más de la mitad de las comunas más pobres, desafectadas con la política y ciertos sectores políticos. En ese escenario, Piñera recibió un claro mensaje de la ciudadanía: Nada está garantizado. Y esa cuota de incertidumbre, pone a la segunda vuelta presidencial, al mismo nivel que en 1999, con Ricardo Lagos y Joaquín Lavín.

e) La Cuota de Alerta: José Antonio Kast

Muchos dijimos días previos, el cuarto lugar en esta elección, iba a ser más importante que incluso el tercer lugar, y así sucedió. Nadie pensó ni visualizó que José Antonio Kast, lograra casi el 8% de los votos (523.213 votos) y con ello, le metiera presión a Piñera en el balotage. Claro, por que ahora tendrá que ser cuidadoso Piñera en no moverse mucho a la extrema derecha (y perder votos de centro), como tampoco moverse en demasía al centro (perdiendo votos de Kast). No es fácil, y por el momento, es más complejo de lo que se piensa.

f) La Incertidumbre: El Factor Guillier

Alejandro Guillier logró pasar a segunda vuelta con el 22,7% de los votos, algo así como casi 1.5 millones de votos. No es suficiente para ganar la presidencial, como tampoco ese ejercicio erróneo de sumar linealmente los votos de Sánchez, Goic y MEO. Desde lo estrictamente ideológico, un simpatizante o adherente del Frente Amplio, no tendría por qué votar por Guillier, ya que no tienen nada que ver unos con los otros, pero también está claro que al Frente Amplio le convendría más un Gobierno de Piñera que de Guillier, para crecer y aspirar a la Presidencial de 2021. Compleja situación para Guillier sin duda alguna.

g) Requiem para la Democracia Cristiana

Finalmente, la noche del 19 de Noviembre, hemos visto el final de la Democracia Cristiana, tal como la conocemos. La candidatura de Carolina Goic jamás tuvo el respaldo ciudadano, y lo que es peor, el respaldo de sus propios militantes. Con un magro 5,88% de los votos, superando muy levemente a Marco Enriquez Ominami, Goic no fue capaz de encantar a un electorado cansado de una DC asociada a la corrupción y las malas prácticas en política. Las fuerzas internas de los Walker, Aylwin, Martínez y Alvear, versus los sectores más progresistas de la falange, están generando un cuadro de descomposición y reordenamiento de quien otrora, fuese la bisagra del centro político del país.

Veremos que nos depara la segunda vuelta presidencial, este domingo 17 de diciembre. Nada permite anticipar los escenarios, pero si puedo decir que será más reñida que en 1999/2000. Por ahora, imperan los discursos del odio y el terror en ambos lados, y en la cual olvidan, que más de la mitad de los electores, no fue a sufragar este 19 de noviembre pasado.

 

Fuente: SERVEL http://www.servelelecciones.cl/

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Autor: Carlos Ruz F.

Estudios de Licenciatura en Matemática en la Pontificia Universidad Católica de Chile, además de Pedagogía en Matemática y Estadística en la Universidad Central de Chile. Profesor de Matemática e Incipiente Investigador en Educación. Director de I+D de Fundación Maule Scholar. Coordinador del Laboratorio de Datos Chile. Columnista en EduGlobal, El Quinto Poder y EduGlobal. Comentarista de Educación en Radio Condell. Gestor en Resultados de Aprendizaje Activo. Áreas de Interés: Segregación, Mejora Escolar, Inclusión Educativa, Políticas Públicas en Educación.

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