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Un blusero más en esta selva de cemento… llamada Santiago de Chile.

¿Es Chile una sociedad moderna ?

2 comentarios

Hoy se me ocurrió salir a caminar por Santiago, y recorrer sus calles céntricas para poder comprender dos eventos sucedidos en esta semana, y que sin duda me dejan una estela de enorme duda y preocupación sobre a dónde vamos como sociedad. La primera, ocurrió a comienzos de semana, y guarda relación a una vídeo grabado en la ciudad de Viña del Mar ( Quinta Región de Valparaiso) a unos 120 km de Santiago. En dicho vídeo (http://www.youtube.com/watch?v=TybmdYJeMh0) se muestra a un grupo de cadetes de la Armada, entrenando en plena Avenida Perú cantando canciones contra nuestros vecinos limítrofes, Perú, Argentina y Bolivia. Lo anterior, en un marco de entrenamiento de los cadetes, con claras y nítidas ofensas y agravios xenófobos para dichos países  marcando claramente un antecedente discriminatorio que generó revuelo a nivel internacional. El segundo hecho, ocurrido la noche del jueves pasado, ocurrió en San Francisco de Mostazal ( Sexta Región de Ohiggins) a unos 70 km de Santiago. En este evento (http://www.cooperativa.cl/noticias/pais/ff-aa-y-de-orden/carabineros/cinco-carabineros-fueron-dados-de-baja-por-golpiza-a-detenido-en-san-francisco-de-mostazal/2013-02-08/091447.html) un grupo de carabineros golpearon a un civil, el cual se encontraba en estado de ebriedad, sin la mayor consideración, mostrando claramente un “placer” por la barbarie que estaban realizando. En ambos casos, las autoridades tomaron cartas en el asunto y aplicaron medidas drásticas a los involucrados.

Más allá de estos hechos, que sin duda son repudiables en todos los sentidos, cabe preguntarse el por qué de estas actuaciones. Existen claramente, en la sociedad que vivimos cada día, elementos de violencia, discriminación y xenofobia que nos deben llamar a reflexionar sobre el mundo que estamos construyendo. Indistinguible del NSE (Nivel Socioeconómico) donde nos vemos, existen claramente hechos cotidianos, en los cuales incluso con los mismos chilenos, mostramos nuestra escasa o nula cultura de trato hacia los demás.

Para evidenciar esto, usemos ejemplos simples. He realizado 3 experimentos sociales para probar que estamos a años luz de las sociedades más desarrolladas del planeta. El primero de ellos, realizado en algunas estaciones del Metro de Santiago. Situé una bolsa plástica en el suelo de algunas estaciones, que representaran distintos NSE. Para mi sorpresa, independiente de donde me situara, en todas ellas el tiempo promedio de espera para que algún “ciudadano” tomara la bolsa y la colocara en algún basurero, fue de 30 minutos. Con ello, quiero decir que es transversal en nuestro país una cierta apatía hacia los demás. El segundo ejemplo, viene de la mano del diario vivir en los medios de transporte urbanos, metro y microbuses. Cada día  millones de personas se trasladan desde sus hogares a los trabajos, lugares de estudios o de diversa índole, y es precisamente este ambiente, el preciso para evaluar y constatar como son los chilenos con el resto de las personas. Me ha sido habitual en ambos medios, escuchar expresiones tales como ” que hediondo ese negro“, “subieron esos flaites“, “mira esa vieja guatona“, etc, todos ellos expresiones que denotan un rasgo característico en nuestra sociedad y que están anclados en las bases más fundamentales de la idiosincrasia de los chilenos. Nuestro país tiene en sus orígenes históricos elementos xenófobos, discriminatorios, arribistas y arrogantes. Aquél verso que dice ” Y verás como quieren en Chile al amigo cuando es forastero” no tiene realmente nada de representativo del sentir propio de la ciudadanía. Un país que creció aislado del mundo, ajeno a la transculturización con otros países, de la llegada de grandes olas de inmigrantes (salvo las impulsada a mediados del siglo XIX y principios del siglo XX) y de una estructura marcada por el poder entre los terratenientes-latifundistas y los campesinos inquilinos, el país creció en un sentido claramente hacia una diferenciación de las personas en el cual, ciertos rasgos, condiciones y fenotipos, marcarán el camino hasta lo que somos actualmente como nación.

Un último ejemplo en esta materia, es lo realizado también por quién escribe y un amigo mio abogado. En cierta ocasión, hicimos el experimento de entrar a un cierto banco, pero con ropas harapientas ( ambos cuenta corrientistas de dicho banco) esperando ver como nos atendían. Para nuestro asombro, ni siquiera nos dejaron llegar al vestíbulo del banco, y fuimos sacados del banco, aún cuando mostrábamos nuestra identificación tanto personal como bancaria. Minutos más tarde, entramos al mismo banco, pero vestidos como en nuestros trabajos, es decir, con traje. Para nuestra sorpresa y a la vez, vergüenza, nos atendieron como reyes. Aprovechamos de hablar con el encargado de la sucursal, indicándole lo sucedido un par de minutos atrás, y nos lleno de disculpas, perdones y miles de otras cosas. Lamentablemente, ya estaba más que evidenciado la discriminación que habíamos tenido.

La educación y las escuelas, tienen como centro la interacción de diversos grupos de tal forma de que la diversidad social presente, permita el crecimiento de los alumnos en pro de la aceptación del otro tal como es. Sin embargo, como dijo Carlos Peña ” Si los iguales se agrupan con los iguales, entonces no estamos construyendo una sociedad, sino una sociedad de grupos que se excluyen y rechazan unos a otros “. Tenemos que reestablecer en la Educación ese fin esencial de comunidad. Sólo a través de la vinculación de la diversidad en nuestra sociedad, podemos aspirar a un mejor futuro en el país, y de ésta manera, tener un mejor convivir con aquellos que no son como nosotros, pero que sin duda nos hacen crecer y ser mejores cada día.

Como dijo Jean Paul Sartre “ Al querer la libertad descubrimos que ella depende enteramente de la libertad de los demás “….

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Autor: Carlos Ruz F.

Matemático UC. Profesor de Matemática e Incipiente Investigador en Educación. Coordinador General de Fundación Maule Scholar. Columnista en EduGlobal, El Quinto Poder y El Mostrador. Gestor en Resultados de Aprendizaje Activo. Áreas de Interés: Segregación, Mejora Escolar, Inclusión Educativa, Políticas Públicas, etc.

2 pensamientos en “¿Es Chile una sociedad moderna ?

  1. “Tenemos que restablecer en la Educación ese fin esencial de comunidad”

    Así es Carlos. El cimiento fundamental de una República es la escuela pública. Es la única institución que puede corregir la segregación entre las distintas clases sociales y lograr un espacio común de encuentro sólo atendiendo a tu condición de ciudadano prescindiendo de tu origen de clase.
    Este país nunca logró formar una comunidad de iguales, y eso se explica, en mi opinión, a que nunca hemos tenido una Élite democrática -en el sentido ,más profundo de la expresión- pero especialmente, nuestra élite nunca ha estado a la altura de ese concepto o ideal que, para mí, es tan valioso y fundamental pero que es muy difícil de conceptualizar: la República; ese espacio público incondicional de encuentro entre personas iguales. Ese espacio en donde, como decía el olvidado Francisco Bilbao -y muy parecido a la frase de Sarte que citaste- que: “atacar la libertad de mis semejantes, es atacar la libertad en mi mismo y en su esencia”.

    Los valores de nuestra élite -insisto en ello pues son las élites las que construyen las naciones, perdón la obviedad- fue todo lo contrario. Basta mirar nuestra patética y vergonzosa historia de Chile, y específicamente la historia de nuestras Aristocracias y oligarquías, los antecedentes están ahí a la mano de cualquiera. Nuestra clase dirigente nunca tuvo una vocación republicana, o lo que es lo mismo, nunca le importó el interés general, el bienestar del otro. Nunca le importó construir o diseñar instituciones sociales que integraran a los miembros de este país, de hecho hizo deliberadamente todo lo contrario. La segregación y la exclusión es un cáncer histórico que nunca ha podido ser corregido.
    Esa coalición de centro derecha que estuvo 20 años en el poder, esa vulgar Concertación, de convicciones profundamente de derecha, nos hizo transitar a esta modernidad de mall, de universidades para ricos y para pobres, esa coalición que terminó por destruir el sistema público de educación, o lo que es lo mismo, destruir la república; porque destruir la escuela pública, es destruir el núcleo definitivo de una República democrática.

    ¿Somos un país Moderno? Si entendemos la trayectoria a la modernidad de este imposible país, más allá de su concepto sociológico enciclopédico- como la expansión del consumo, y el acceso a los bienes y servicios de las grandes masas populares, -pero que en verdad tal acceso, tú sabes, es más ficticio que real, pues existen los servicios y bienes para pobres, porque los pobres ingresan a las escuelas y no a los colegios, a los consultorios y hospitales y no a las clínicas, ingresa a fonasa y no a la Isapre. y te vive en esas viviendas sociales que antes fueron las casas COPEVA, y ahora esas villas entrañables, Bajos de Mena en Puento Alto (esa es nuestra política de vivienda!!!) y, finalmente, el perdedor moreno de comuna periférica que te entra a Universidades de tercera división -que son un fraude- y no a las más selectivas con el engaño en su propia cara de que si “te esfuerzas, porque esta nación ganadora es una país de oportunidades y meritócratica- “es POSIBLE” salir de Maipú y ser gerente. Si lo que digo es efectivo, tal vez esté un poco afiebrado, nuestra modernidad es una aberración. Pues lo que diseñó nuestra Élite dirigente es un país escandalosamente segregado en todas las esferas de la vida social.

    A mí, no me interesa esa modernidad que hace que nuestra vida se vuelva inhumana.

    saludos,
    F.C.G..

    • Muchas gracias por tu comentario. Sin duda alguna, que nuestro pais ha sido construido de tal manera, en la cual las elites han variado desde dos formas. Hasta 1973, esencialmente la elite era terrateniente, en donde su poder se basaba en el poder de las tierras y los medios de producción, con el advenimiento de la dictadura militar, esta estructura cambia, y pasa a ser exclusivamente económica, en la cual la construcción de la nueva sociedad chilena esta totalmente dirigida y encausada en un sentido directo y sin dudas: el consumo. En esa perspectiva, es que nos situamos en un Chile mercantilista, consumista y que el valor de tu persona se mide en cuando compras y tienes. En ese sentido, se destruyó la concepción de comunidad y se traslado al individualismo que conocemos. Más aun, cada área fue reestructura para que cumpliera ese fin, y en donde la Educación paso a ser un bien de consumo. Un abrazo grande

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